Como escribió el insigne Fernando Fernán Gómez, las bicicletas son para el verano. ¿Y qué motivo más veraniego que las flores? Son las más lindas y alegres sin importar si son naturales o artificales. ¿Qué les parece si hoy le damos nuestro toque personal a la bicicleta con ellas? Podemos hacer de la cesta de nuestra bici el detalle perfecto para dar un paseo y deslumbrar con una idea simple, fácil y de estación. No nos va a llevar más de 30 minutos y podremos lucirla durante mucho tiempo.
Pasear a nuestra mascota o hacer las compras nunca habrá sido tan glamuroso. Además le dará a la bicicleta un toque femenino que nunca viene mal.
Materiales:
- Cesta de mimbre o similar para bicicleta
- Pistola de pegamento termofusible
- Flores de tela
- Tijeras o corta alambres
Hemos de conseguir una superficie lo más plana posible en la base de las flores. Así que cortaremos los tallos de alambre al ras con unas tijeras o mejor aún con un corta alambres. Distribuimos una buena cantidad de pegamento caliente en la base de cada flor y las vamos pegando siguiendo el diseño que más nos guste. En el ejemplo se ha seguido un patrón en el que las flores de mayor tamaño se han pegado en el borde superior de la cesta y las más pequeñas por el resto de la misma.
Aquí vemos cómo se han distribuido las flores pequeñas en el cuerpo de la cesta tras haber pegado las grandes. Rodearemos toda la cesta excepto en la parte en la que irá apoyada al manillar de la bicicleta.
Este diseño es uno de los muchos que podemos darle a nuestra cesta. Se trata de un proyecto que podemos resolver a nuestro gusto sin ningún problema. Es muy fácil de adaptar a nuestras necesidades particulares y a nuestro gusto personal.
Cuando hayan secado las flores sólo nos quedará instalar la cesta en nuestra bicicleta y ¡a rodar! disfrutando del buen tiempo, el sol y el ejercicio físico, una fantástica combinación.
Vía:Brit.co