Decorar cualquier pared de tu casa nunca habrá sido tan fácil como con ésta bonita y sencilla manualidad. Un cuadro DIY que puedes preparar en muy poco tiempo y sin apenas gastarte nada. Seguro que por casa tienes alguna carta de color o muestrario de pinturas y si no puedes conseguir una fácilmente en cualquier tienda de pinturas.
Con eso, un poco de adhesivo, imaginación y buen gusto. Sobre todo esto último y en cuanto a tiempo no te va a llevar mucho, en menos de una hora puedes tener lista de original obra de arte.
Necesitamos:
- Un lienzo de 60 cm x 60 cm aproximadamente.
- Muestras de pinturas.
- Puntos adhesivos, pegamento transparente o cinta de doble cara.
Comienza formando una columna en el lado izquierdo y una fila en la parte superior. Deja un pequeño márgen entre cada muestra de color, 5 mm o menos estará bien. A continuación sigue colocando las muestras de pintura siguiendo el patrón que prefieras, por gradación, tonos o como más te guste.
Una vez tengas clara la disposición de las distintas cartas de color es el momento de adherirlas al lienzo. Para ello puedes usar puntos adhesivos de doble cara, cinta adhesiva igualmente de doble cara o cualquier adhesivo para papel que tengas en casa. Procura que las esquinas de cada carta queden bien pegadas para que no se levanten.
Deja secar el pegamento, si lo has usado, y prepárate a colgar tu obra de arte en el lugar que tengas pensado. Es un trabajo muy fácil de llevar a cabo pero que tendrá un fuerte impacto en la decoración de la estancia donde lo cuelgues.
Vía: homedit.com